El Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social 2025-2027, aprobado mediante Resolución de 12 de septiembre de 2025 y publicado en el Boletín Oficial del Estado, constituye el principal instrumento de planificación de esta institución. Bajo el lema “Nuevos tiempos, nuevas formas de actuación”, el documento pretende adaptar la actuación inspectora a las transformaciones normativas, sociales y económicas que inciden en el mercado de trabajo.
En primer lugar, el Plan define la misión de la Inspección: velar por el cumplimiento de la normativa del orden social, exigir las responsabilidades pertinentes en caso de infracción y desempeñar funciones de asesoramiento, mediación y arbitraje. A ello se añade una visión estratégica, centrada en consolidar a la Inspección como una institución moderna, eficaz y reconocida en el ámbito laboral y de la seguridad social.
El diagnóstico previo identifica una serie de desafíos estructurales, entre los que destacan: el incremento de la demanda social de intervención inspectora; la creciente complejidad del marco normativo; la acelerada digitalización de las relaciones de trabajo; y la emergencia de nuevos riesgos, tanto de carácter psicosocial como derivados del envejecimiento poblacional o del cambio climático. Frente a estas dificultades, se señalan igualmente oportunidades relevantes, como la incorporación de nuevas tecnologías al servicio de la inspección, la renovación y especialización de la plantilla a través de las ofertas de empleo público, así como la posibilidad de fortalecer la relación con la ciudadanía mediante el uso de redes sociales y canales digitales de información.
Sobre esta base, el Plan articula diversos ejes estratégicos, entre los que conviene subrayar la lucha contra el fraude en la contratación y la precariedad laboral, la promoción de la seguridad y salud en el trabajo con especial atención a los riesgos emergentes, el impulso de la igualdad y la inclusión en el ámbito laboral, y la modernización tecnológica de la propia organización. Todos estos objetivos responden a la idea de situar a las personas en el centro de la acción inspectora, reforzando la dimensión social de su labor.
Finalmente, el documento establece un sistema de seguimiento y evaluación que contempla la medición periódica de resultados, la revisión de los objetivos estratégicos en función de su grado de cumplimiento y la integración de la planificación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, lo que evidencia la vocación de la Inspección de Trabajo de alinearse con los compromisos internacionales en materia de sostenibilidad, equidad y justicia social.
